Amando a Los Demás

Alguna vez te ha sucedido algo que te recuerda qué es realmente importante en esta vida? 

Recientemente, el Señor me recordó a través de la muerte de una niña pequeña que amar bien hace la diferencia en esta vida y por la eternidad. Cuando amamos bien a los demás, esto muestra el mensaje del evangelio para que el mundo lo vea y lo conozca. Esa niña tuvo un impacto en quienes la rodeaban. Los niños que la conocieron compartieron que ella los amaba bien. Cada uno afirmó que ella era su “mejor amiga” y que podría dar ejemplos de cosas que hizo para hacerlos sentir especiales y amados. El impacto de su vida ha dejado un legado de amar bien a los demás.

Juan 13:34-35: Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros (rvr60).

El mandamiento de amar a Dios y amar a nuestro prójimo se encuentra en el Antiguo Testamento en Deuteronomio 6:5 y en Levítico 19:18. Sin embargo, la forma en que debemos amar a los demás está ejemplificada por Jesús en Juan 13:34, y eleva el estándar sobre cómo debemos mostrar amor a los demás: Que os améis unos a otros; como yo os he amado”. En este pasaje, Jesús lava humildemente los pies de sus discípulos. Él se estaba preparando para ir a la cruz y dar su vida por nosotros para que la ira de Dios quedara satisfecha y así pudiéramos entrar en una relación correcta con Dios. Este amor humilde, costoso, sacrificado y sin egoísmo que Cristo está ejemplificando para nosotros es el tipo de amor que nos pide que demostremos el uno al otro.

Al hacer esto, otros notarán la diferencia en nosotros y sabrán que somos Sus discípulos. “En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulos” (Juan 13:35, rvc). Amar a los demás demuestra el evangelio al mundo perdido que nos rodea.

¿Cómo se manifiesta el amar a los demás? 

En nuestro matrimonio:

Mi abuelo fue un maravilloso ejemplo de cómo amar bien en un matrimonio. Mi abuela tuvo un derrame cerebral y no podía caminar, hablar ni comer. Vivió en un hogar de ancianos por más de once años. Mi abuelo sabía que ella disfrutaba estar en casa, así que la llevaba a su casa durante el día. Se sentaba con ella junto la  ventana  y miraban los pájaros. Él la llevaba a dar largos paseos por la comunidad. Cuando esto se le hacía demasiado difícil, la visitaba en el hogar de ancianos y se aseguraba de que tuviera todo lo que necesitaba durante los diez años y medio que le quedaban en la tierra. Se convirtió en un símbolo de fidelidad para quienes lo rodeaban. Él amaba bien porque amaba a su esposa, pero también amaba bien porque amaba a su Salvador.

Con nuestros hijos: 

Una de las mejores maneras en que podemos amar a nuestros hijos es enseñándoles que necesitan un Salvador. Es importante compartir con ellos cómo el Señor ha sido fiel en nuestras propias vidas. Muchas veces, el Señor me recuerda que debo disminuir la velocidad y dedicar tiempo para conocer realmente a mis hijos y sus corazones: lo que aman y disfrutan; y de esta manera, aprender a ver lo que el Señor está haciendo en sus vidas.

Con nuestros vecinos: 

¿Los estamos sirviendo y amando para que escuchen el evangelio a través de nuestras palabras y nuestras acciones? Filipenses 2:4 nos recuerda: “no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás” (lbla). Realmente, creo que el Señor colocó a mi familia donde Él quería para que compartiéramos el amor de Jesús.

En nuestras iglesias: 

¿Estamos amando bien a los demás en nuestras iglesias? Debemos hacer que los visitantes se sientan bienvenidos. Debemos desarrollar amistades. ¡Nunca sabes qué tipo de impacto desea el Señor que produzcas en estos encuentros semanales! Aprendamos a tomar el tiempo para amar de verdad e invertir en las personas que nos rodean.

A aquellos que se han alejado del Señor:

A veces, amar a los demás implica confrontar el pecado que vemos en las vidas de otros, con la esperanza de que se arrepientan y sean restaurados a una relación correcta con Jesús. En ocasiones, puede ser desgarrador ver que aquellos a quienes amas se alejan del Señor, pero debemos amarlos lo suficiente como para decirles la verdad.

Estoy agradecida por la vida de esa niña, de mi abuelo y de muchas otras personas que aman a Jesús y aman a los demás. 

¿Cómo podemos amar a los demás de la manera en que lo hizo el Señor?

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras” (Hebreos 10:24, rvr60).


Este artículo fue publicado originalmente en inglés – , febrero 27 de 2018. 

What Does It Look Like To Love Others Well?


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