Creada para Él

Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. (Colosenses 1:16, RVR60)

En la carta de Pablo a la iglesia de Colosas, podemos ver que en algunos de los primeros versos, se enfoca en escribir sobre el Mesías crucificado y exaltado. Pablo nos muestra que Jesús es la verdadera imagen de Dios; en Él, el carácter y el propósito de Dios están encarnados. Cristo Jesús es el primogénito, y por Él, todas las realidades, todos los poderes y autoridades espirituales y humanas fueron creadas. Es en Jesús el Mesías que descubrimos al mismo Autor y Rey ​​de la creación.

Sin embargo, no sé sobre ti, pero muy a menudo, me inclino a olvidar que fui creada para Él. ¡Parece que mi mente es como una cubeta con agujeros! Leo, escucho y medito en su verdad, me predico el evangelio y, sin embargo, no recuerdo ni practico lo que sé. Casi siempre, planeo por el momento, ignorando lo que es para siempre. A menudo, confío en mi propia sabiduría, confío en mi imaginación y confío en mis pensamientos. Además, muchas veces permito que mi corazón se llene de envidia o descontento; a menudo, desconfío, en lugar de confiar en el Señor. Como resultado, al revertir el orden y elevarme por encima de mi propósito de vivir para Él, quedo agotada, insatisfecha y desesperada.

No obstante, el Señor es misericordioso, y por gracia, está dispuesto a perdonar. En mi pecado y debilidad, Él me encuentra y me muestra mi corazón para que me arrepienta, confiese y le crea su palabra.

Hermanas, recordemos esto: es solo en Él donde se encuentra la plenitud del gozo. Vivamos de una manera digna del evangelio de Cristo, recordando que fuimos diseñadas para vivir para Él y glorificarlo.

¿Cuál es el fin principal del hombre?

El fin principal del hombre es glorificar a Dios, y gozar de él para siempre.[1]

[1] Catecismo Menor de Westminster, 1647