Madres profesionales

El mundo tiene muchas opiniones sobre el papel de una madre. Necesitamos ser fuertes, organizadas, independientes y muy buenas en las manualidades. ¡Cuando Dios me eligió para ser mamá, no sabía que Pinterest se iba a convertir en mi mejor amiga al buscar recetas y manualidades!

También, cuando una mamá decide regresar al trabajo, las personas tienen sus opiniones sobre esa decisión. En mi caso, después de que nació mi primer hijo, decidí continuar estudiando mi doctorado a tiempo completo y regresar a mi trabajo de medio tiempo. Mi trabajo es en un ministerio, el cual me permite trabajar desde casa, por lo que es flexible. Mi esposo, como médico, trabaja de ochenta a cien horas por semana. Sí, por semana. ¡Obviamente, vivimos una vida muy ocupada! Lamento confesarlo, pero frecuentemente me siento cansada, estresada y con una gran necesidad. ¿Necesidad? Sí, necesito grandemente las fuerzas de Dios para sostenerme cada día.

Durante la semana de vacaciones, “Spring Break”, decidí relajarme mirando televisión. Seleccioné un nuevo programa llamado “Workin’ Moms”, de Netflix. Al principio, el programa parecía cómico; me llegué a identificar con él porque el grupo de mamás tiene hijos pequeños como yo. Se reúnen en grupo para una clase de “Mommy and Me” (Mami y Yo); casualmente, yo también hace poco me uní a una clase de ese tipo. En nuestro grupo, también discutimos temas sobre la crianza de los hijos, remedios caseros, tips de educación y actividades.

El problema fue que este programa rápidamente empezó a descontrolarse. Sinceramente, no lo recomiendo por varias razones. Por ejemplo, usan un lenguaje vulgar. Una de las mamás empieza a tener sentimientos por un hombre que no es su esposo. Otra mama es homosexual, y una de las otras le miente a su esposo con la finalidad de postularse para una posición en su trabajo que la llevaría a vivir lejos de casa por varios meses. Su esposo y ella ya habían decidido que ese momento no era el ideal para que ella se postulara para esa posición, porque tienen un bebé de menos de un año. El Espíritu Santo dentro de mí me decía que este programa no era agradable a los ojos de Dios. Confesé mi pecado a Dios y a mi esposo. Decidí que no iba a continuar viendo el programa porque no quería que las ideas me influenciaran.

Como mujeres cristianas, tenemos que tener mucho cuidado con lo que leemos, escuchamos y vemos. El diablo es muy listo para engañarnos. La Biblia dice en Juan 10:10: “El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir”. El programa trataba de mostrar que varias acciones eran consideradas un comportamiento normal, cuando en realidad, son pecados. Por ejemplo, Dios nos enseña en Efesios 4:29 que no debemos usar lenguaje vulgar : “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria de edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”.

Dios también nos enseña que la homosexualidad es pecado, en varios versículos de la Biblia: Levítico 18:22; 20:13; Romanos 1:26-27; 1 Corintios 6:9. En el caso de la mamá con el trabajo que la llevaría lejos de su familia, la Biblia, en Proverbios 22:6, dice: “Instruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo no se apartará de él.” Si la mamá no va a estar en casa, ¿cómo podrá instruir a su hijo? Posiblemente, habrá gente que pueda debatir que su asignación en el trabajo será temporal, pero necesitamos analizar el motivo principal por el cual la mamá lo está haciendo. ¿Por qué quiere ese trabajo? Ella se defiende y le explica a su esposo que la posición es su sueño convertido en realidad, que es la posición más alta a la que ha podido llegar en su vida y que no quiere perder esa oportunidad. El problema es que el diablo la ha convencido de esa mentira. La posición más alta de cualquier mamá es ser mamá. Dios nos encomendó ser líderes espirituales de nuestros hijos. Ellos observan y modelan nuestro ejemplo. Los matrimonios cristianos deben ser un ejemplo de Cristo y de su Iglesia (Efesios 5).

Les pido por favor que no malinterpreten lo que estoy escribiendo. Yo creo que hay mamás que pueden postularse para altas posiciones en su trabajo, y creo también que pueden llegar a ser gerentes generales de compañías. Creo que lo importante es analizar el motivo del corazón. El programa enseñaba la mentalidad del mundo y no del cristianismo. El problema o el pecado es cuando dejamos que las malas influencias entren en nuestras mentes. Dios nos aconseja: “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Cor 10:5). ¿Cómo mantenemos cautivos los pensamientos? Nosotros solos no podemos, pero Dios lo puede hacer por nosotros. Mi profesor de consejería, Dr. Dale Johnson, nos enseñó que Dios borra los malos pensamientos cuando nos llenamos de buenos pensamientos a través de leer y memorizar la Biblia.

Uno de mis versículos favoritos es Filipenses 4:8: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Cuando me equivoco y veo programas como el que he descrito, le pido perdón a Dios y después repito este versículo. Recientemente, también escuché buenos consejos cristianos por medio de un podcast titulado “Risen Motherhood”. El podcast es producido por dos mamás cristianas, y ofrecen consejos bíblicos sobre varios aspectos de la maternidad. Se los recomiendo a todas las mamás que buscan diferentes formas de aprender cómo ser una buena mamá a los ojos de Dios. Otra idea es buscar a una mamá de mayor edad que sirva como mentora y guía. Salmos 127:3 dice: “Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa”Necesitamos tratar a nuestros hijos como las recompensas que son, estando equipadas espiritualmente como madres al tener como base las enseñanzas de la Santa Biblia.