MUJER DE LA BIBLIA

MUJER DE LA BIBLIA es el nombre de este espacio donde mujeres nos comunicamos con otras mujeres acerca de temas que se relacionan con la Biblia. Pareciera algo sencillo, sin embargo, te invito a reflexionar si tú eres una de esas mujeres. No solamente porque lees este blog o porque posees varios ejemplares de la Biblia en tu casa, sino porque verdaderamente te has convertido en alguien que vive su vida alrededor de la eterna y preciosa palabra de Dios.

Si queremos llamarnos MUJER DE LA BIBLIA, al menos tenemos que evaluar cómo estamos en tres áreas fundamentales:

1) Saber qué dice la Biblia. Estamos viviendo en un mundo en que las personas conocen algo de la palabra de Dios, pero no saben qué dice en realidad, qué significa y cómo nos afecta en nuestro diario vivir. La MUJER DE LA BIBLIA, por otro lado, es aquella que invierte tiempo en todo el consejo de Dios, no solamente en sus partes favoritas. Hoy más que nunca tenemos que saber qué es lo que Dios comunicó a través de su palabra y qué significa eso para nosotras. Hemos de fundamentarnos en el conocimiento de la Biblia en medio de tanta incertidumbre, relativismo y falta de una real profundidad en los preceptos de la palabra de Dios. El apóstol Pablo animó a su joven discípulo Timoteo con las siguientes palabras: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15). Si queremos ser aprobadas por Dios, tenemos que conocer bien la palabra de verdad.

2) Vivir lo que dice la Biblia. La MUJER DE LA BIBLIA no solo conoce y profundiza en la palabra de Dios, sino que es hacedora de la misma. Santiago 1:22 nos advierte que quien no obedece y vive lo que está en la Biblia se engaña a sí misma. Este mundo necesita ver ejemplos vivos de creyentes que son congruentes entre lo que creen y lo que hacen. Cada día que nos confrontamos con la eterna palabra de Dios hemos de preguntarnos ¿y ahora qué? ¿Qué tengo que hacer? ¿En qué debo cambiar? ¿Cómo puedo mejorar? Señor, ¿qué quieres que haga hoy? Lamentablemente la vida de oración de algunas mujeres se reduce a pedirle a Dios que haga cosas, como devolver salud de un enfermo, dar provisión al necesitado, cuidar de los hijos, pero olvidamos preguntarle a él qué quiere que nosotros hagamos. La MUJER DE LA BIBLIA tiene un enfoque diferente porque conoce la palabra de Dios y se esfuerza por practicarla día a día.

3) Transmitir de manera activa la Biblia. Me parece que en este punto muchas mujeres hemos fallado. Me refiero a un discipulado activo de las siguientes generaciones. Nos asusta cómo la filosofía de este mundo ha inundado la mente de los no creyentes y aún de los creyentes también, pero no hemos hecho suficiente para contrarrestar las enseñanzas humanas con la verdad de Dios. Si cada MUJER DE LA BIBLIA tomara con responsabilidad ser “maestra del bien” (Tito 2:3) de las mujeres a su alrededor, nuestra familia, nuestra iglesia, nuestro vecindario y hasta nuestro país cambiaría, una a la vez. Pero es imposible ser maestra del bien sin un conocimiento sólido de la voluntad de Dios y una práctica integral. Sin embargo, la mujer que sí sabe qué dice la Biblia y lo hace, debe ser maestra de la siguiente generación. Dios nos dio un gran privilegio al hacernos mujeres, gloria a Dios por su perfecta voluntad al darnos nuestro género. Te invito a que seamos dignas portadoras de la palabra de Dios en nuestra propia vida, pero que no nos quedemos siendo observadoras de las calamidades, confusión, tristeza y dolor a nuestro alrededor.

Seamos un ejército de MUJERES DE LA BIBLIA que llevemos un paso más allá la distinción de conocer a nuestro Dios Creador, Padre amoroso, Salvador y Restaurador de nuestras vidas. ¿Quién dice “yo”?