Un mayor anhelo

¡Es esa temporada del año de nuevo! La Navidad es etiquetada en la cultura estadounidense como “la época más maravillosa del año”, la cual se puede observar en las decoraciones de casas, compras de regalos y distinción en las reuniones familiares. En el cristianismo estadounidense, estamos más que nunca rodeados de la idea cultural de la Navidad, basada en el individualismo y el consumismo. Las ideas tradicionales ven esta temporada como un gran deleite, con  intercambio de regalos y ostentosas cenas. Pero la realidad es que esta temporada puede ser un momento en que los creyentes están propensos a codiciar y anhelar las riquezas terrenales, que los aparta del verdadero significado de la Navidad. Ahora bien, no hay nada malo en las decoraciones navideñas, las películas o incluso la compra de regalos, ya que, en realidad, muchos de esos regalos son provistos por la gracia de Dios. Pero se trata de anhelar algo aún más grande.

La realidad es que la Navidad es un momento de regocijo en que los creyentes celebran la verdad de la bondad de Dios para con la humanidad. El Verbo se hizo carne; el Hijo de Dios dejó su trono y se humilló para reconciliarnos con Dios tras la separación de Él debido al pecado.

Podemos leer pasajes como Isaías 9:6-7: Porque un niño nos es nacido, un hijo nos es dado, y el dominio estará sobre su hombro. Se llamará su nombre: Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su dominio y la paz no tendrán fin sobre el trono de David y sobre su reino, para afirmarlo y fortalecerlo con derecho y con justicia, desde ahora y para siempre. El celo del SEÑOR de los Ejércitos hará esto. (rva), y reconocer con alegría que se ha cumplido. Durante este tiempo, para la celebración ideal de Navidad, recordemos lo que nuestras almas anhelan. El creyente anhela a Cristo, su regreso.

Regocijémonos en esta temporada navideña porque tenemos la esperanza que pertenece a aquellos que anhelan la segunda venida del Señor. Y sobre todo, viendo con claridad que aunque no tengamos una Navidad como en las películas —incluso si no podemos pasar las fiestas con nuestros seres queridos, si la comida en nuestra mesa no es ostentosa, si aún no nos hemos recuperado de una enfermedad, e incluso para los que han perdido sus bienes terrenales—, sobre todo esto, nos regocijaremos en el Dios de nuestra salvación.

Esta Navidad, busquemos a Jesucristo y agradezcámosle, celebrando de una manera digna de Él.

One thought on “Un mayor anhelo”

  1. Jesus says:

    Just so beautifull Christine it’s an Exelent notes